Reflexiones cristianas para adolecentes

Ellos son el presente y el futuro de nuestro hogar y nuestro mundo. Tratar con ellos a veces es muy difícil porque están en la etapa del cambio.Es ahí cuando nosotros debemos tratarlos como amigos y no como niños, recordemos que llamarlos adolecentes es motivo de enojo para ellos ya que se creen adultos. Debemos ser sus amigos y dirigirnos a ellos como adultos jóvenes. Sin duda, es muy difícil, pero no imposible, recordémosle siempre que las Reflexiones cristianas para adolecentes los llevarán por el buen camino.

Dejemos que ellos salgan y se diviertan sanamente y esto lo logramos llevándolos a grupos cristianos. Necesitamos que ellos acudan a los mismos para que se relacionen y hagan amistades del entorno cristiano. Es ahí donde obtendremos mucha ayuda, pero la principal ayuda empieza por casa, seamos sus amigos y seamos un ejemplo para ellos.

De esta forma evitaremos que caigan en vicios, hay que darles libertad, pero que no se excedan. Seamos amigos de ellos y padres a la ves.